Por Paola Bandera

Clínicas profesionales como Doctor Fuertor, priorizan calidad, seguimiento y confianza frente a los paquetes “low cost” que ofrecen centros médicos de Turquía

El elevado número de casos de hombres que sufren alopecia ha provocado que en los últimos años, el avance de la tecnología estética haya girado en torno a la evolución de las técnicas más innovadoras en cuanto a lo que injerto capilar se refiere.

Las estadísticas lo confirman. Son cada vez más personas las que, al igual que ha sucedido con las mejora de la sonrisa, deciden a someterse a un tratamiento capilar con el fin de sentirse mejor consigo mismas.

Hace unos años, lo más común entre los decididos era trasladarse a otros países, -Turquía en la mayoría de los casos- donde decían encontrarse los profesionales más reputados en cuanto a injertos capilares. Pero la realidad, -lejos de valorar la profesionalidad y el avance de la aparatología empleada- es que es el factor económico lo que hacía que aquellos convencidos en mejorar su aspecto físico, se armaran de valor para ser intervenidos a miles de kilómetros de distancia de sus hogares. Y se entiende. Nadie quiere “dar más por menos”, o en este caso, “dar más, por lo mismo”. Pero, ¿es del todo cierta esta conclusión? ¿Es lo mismo someterse un injerto capilar en España que en Turquía?

Esta es la incesante duda que avasalla las mentes de los indecisos a quienes no termina de convencerles determinantemente ninguna de las opciones. Llegar a este punto de inflexión también es comprensible. Hay muchos factores que son esenciales a la hora de decidir qué lugar compensa más a la de someterse a un  injerto. Por ello, es importante analizar con buenos fundamentos, una serie de puntos clave en la decisión.

Profesionalidad ante todo

Y si de algo no debe huir cualquier indeciso, es de confirmar que se somete a un tratamiento llevado a cabo por profesionales. Si es cierto que existen numerosas clínicas en Turquía que cuentan con un servicio especializado y de calidad, hay otras muchas que no pueden presumir de tal prestigio.

La dificultad, una vez llegados a este punto, es poder contrastar desde España, que la información adquirida sobre las clínicas y sus profesionales, son verídicas al cien por cien, ya que una vez llegados al país destino, las sorpresas inesperadas pueden resultar muy desagradables.

De esta forma, elegir una clínica de injerto capilar en España, facilita infinitamente la tarea de verificar que el centro escogido aporta confianza. A lo largo de todo el país, existe una amplia variedad de clínicas especializadas en estas técnicas que cuentan con el equipo profesional más cualificado, además de con las tecnologías más novedosas para ponerlas en marcha. Entre ellas, destaca por ejemplo la clínica Doctor Fuetor, presente en Málaga y Madrid, que se ha ganado el prestigio nacional en cuanto a lo que la técnica de microinjerto capilar se refiere. Su equipo profesional altamente cualificado, está especializado en la técnica FUE (Follicular Unit Extraction), un método de injerto capilar que destaca por su alto índice de éxito en los trasplantes realizados, así como por el buen resultado de su cicatrización.

El verdadero precio del “low cost”

El tipo de servicio de calidad y confianza como el ofrecido por la Clínica Doctor Fuetor, es cada vez más solicitado entre los españoles ya que, según han anunciado profesionales del país, a lo largo de los últimos años se ha incrementado el número de pacientes que acuden a clínicas de España para solucionar desperfectos de injertos realizados en otros países como Turquía.

La competencia económica de los paquetes que ofrecen clínicas de países extranjeros, frente al coste de los tratamientos realizados en España, es, en ocasiones, un tanto desleal.

Los famosos packs más atractivos para las economías más ajustadas anuncian un “todo incluído” en el que se incluye vuelo, alojamiento, intervención quirúrgica y seguimiento del paciente. Éste último factor, considerado de extrema importancia en cirugías complicadas como puede ser la técnica de injerto capilar, está en la mayoría de los casos, muy limitado en los paquetes económicos, siendo frecuentemente incompatible, un servicio detallado y personalizado con el bajo coste del tratamiento.

Esta fase de seguimiento, esencial para las clínicas de alta profesionalidad, es un factor fundamental para el exhaustivo estudio que se lleva a cabo en clínicas como Doctor Fuetor, donde el seguimiento del paciente de principio a fin es un elemento clave en sus altos índices de éxito.

Además, la diferencia entre precios extranjeros y nacionales, no es tan distante a la hora de comparar las diferencias y los requisitos que exige el establecerse en otro país por un largo periodo de tiempo. A pesar de la equívoca idea de asociar un elevado coste con el injerto capilar en España, la frecuencia con la que se practica este tratamiento ha normalizado sus precios que, en clínicas como Doctor Fuetor, pueden variar entre 2.390 y los 2.990 euros, tal y como anuncian en la lista de precios disponible en su página web www.doctorfuetor.com.

Lejos de la zona de confort

Un elemento a tener en cuenta a la hora de decidir el lugar más idóneo para someterse a una cirugía de injerto capilar es la confianza que ofrece la clínica elegida.

Si ya es un motivo de alerta el número de casos de clínicas clandestinas que se han localizado en otros países, existen otros elementos que, independientemente de que el paciente confíe en una clínica altamente profesional en otro país, generan desconfianza a la hora de enfrentarse al quirófano. Someternos a cualquier intervención, por pequeña que sea, es algo aterrador para muchos. Aunque en la mayoría de las ocasiones enfrentarse a este miedo compense, es importante tratar de encontrar la manera de sentirnos seguros ante cualquier situación imprevista.

La barrera del idioma a la hora de entender todas las pautas a seguir durante los días anteriores a la operación y en el postoperatorio, se suman a la dificultad de contar con el apoyo de un acompañante que trasmita seguridad y calma en momentos necesitados.

En definitiva, el ajuste de precios de los tratamientos de injerto capilar en España, así como el avance incuestionable de las tecnologías en el país y el alto nivel de los profesionales, favorecen cada vez más al incremento de pacientes sometidos a injertos capilares en España, frente al descenso de personas que deciden  operarse en países de amplio reconocimiento en el sector como Turquía.